A la entrada de un tranquilo mar oscuro,
recogí una lagrima perdida por la luna
antes de que el amanecer rompiese el conjuro
que nos reunió sin fortuna.
Ahora vuelvo con el tallo de una dama de noche,
donde una noche conocí una dama
vestida con camisón de viento puro
cuando las flores nocturnas obedecen al derroche.
Aunque no se encuentre mas mirando al mar que a unos ojos,
la firmeza de la piel no se puede comparar con la seca arena,
ni las huellas del corazón con las pisadas de gaviotas arrastradas por el mar.
Nada cuenta, nada queda tras el rebalaje.
La vida en la brisa levantina de cada amanecer.
La muerte llegara cuando tenga que llegar
y la fantasía se cumplirá cada noche.
No hay mas: todo se invento.
El fuego, el mar, hielo, rayos, truenos y espejismos.
Tener implica perder, ganar hacer daño,
amar sufrir.
recogí una lagrima perdida por la luna
antes de que el amanecer rompiese el conjuro
que nos reunió sin fortuna.
Ahora vuelvo con el tallo de una dama de noche,
donde una noche conocí una dama
vestida con camisón de viento puro
cuando las flores nocturnas obedecen al derroche.
Aunque no se encuentre mas mirando al mar que a unos ojos,
la firmeza de la piel no se puede comparar con la seca arena,
ni las huellas del corazón con las pisadas de gaviotas arrastradas por el mar.
Nada cuenta, nada queda tras el rebalaje.
La vida en la brisa levantina de cada amanecer.
La muerte llegara cuando tenga que llegar
y la fantasía se cumplirá cada noche.
No hay mas: todo se invento.
El fuego, el mar, hielo, rayos, truenos y espejismos.
Tener implica perder, ganar hacer daño,
amar sufrir.