OH CUAM TRISTIS
Poeta recién llegado
Una noche cuando el solo se arrepintió
un alma aún seguía viva.
Delinquiendo contra sus deseos y su moral
mataba sueños por matar.
Como puñal tenía su anarquía
y como escudero su rebelión,
su vestir negro como su corazón
y sus botas sucias por el dolor.
Como aliciente el aguardiente y pócimas de ilusión,
sembrado en la cosecha de la ira,
el mismo Dios de él sus ángeles apartó.
Ya para él no había redención.
Mas junto a él una mano tierna lo levantó
del polvo y de sus desgracias,
no le importó que éste hombre fuera el mas vil ser
con amor curó sus heridas.
Es mi madre que sea lo que yo sea me amará,
de mi jamás ella se alejará,
aunque batallo contra mis demonios y mi dolor
luchara conmigo hasta el fin.
No necesito creer o amar ningún credo
pues para mì mi madre es la salvación.
un alma aún seguía viva.
Delinquiendo contra sus deseos y su moral
mataba sueños por matar.
Como puñal tenía su anarquía
y como escudero su rebelión,
su vestir negro como su corazón
y sus botas sucias por el dolor.
Como aliciente el aguardiente y pócimas de ilusión,
sembrado en la cosecha de la ira,
el mismo Dios de él sus ángeles apartó.
Ya para él no había redención.
Mas junto a él una mano tierna lo levantó
del polvo y de sus desgracias,
no le importó que éste hombre fuera el mas vil ser
con amor curó sus heridas.
Es mi madre que sea lo que yo sea me amará,
de mi jamás ella se alejará,
aunque batallo contra mis demonios y mi dolor
luchara conmigo hasta el fin.
No necesito creer o amar ningún credo
pues para mì mi madre es la salvación.