Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un poco de sensualidad humorística.
¿Me dejaste? ¿Te dejé? Ahora mis sentidos
no responden bien... ¡Rebelión de instintos!
Mis manos en penurias, evocan vacías de ti,
relabrar tus hechuras ¡justo sobre mí!
Y torpes, agobiadas palomas ateridas,
penando acurrucadas, se hurgan caricias.
Denotan mis dedos tangible padecer.
Y son: ¡diez anhelos de estrujar tu piel!
¡Tu obra, proclaman! Como diez obreros.
Y al tacto rechazan convenios alternos.
¡Impotente! descarga emocional reservan,
en codificada devoción por tu esencia.
-Y me indago- ¿son, estos extremos rebeldes
en mis manos, dedos? ¿O son tus desdenes?
Y, a forzoso deber... ¡los someto en mí!
Tentando el placer que no hallo sin ti.
Tu efluvio percibo en memoria olfativa.
Visualmente concibo tu vehemencia lasciva.
¡Y no hay caso...! No es lo que me brindan.
Es; ¡lo que obstinados, quieren que recibas!
¿Y mi ‘índice alterno’? ¡Tú te lo imaginas!
¡Se muere y me mata...! sin tu simetría.
Suponlo cual fura, desairada pieza...
Sin tu cóncavo centro... ¡Vacila convexa!
©Juan Oriental
¿Me dejaste? ¿Te dejé? Ahora mis sentidos
no responden bien... ¡Rebelión de instintos!
Mis manos en penurias, evocan vacías de ti,
relabrar tus hechuras ¡justo sobre mí!
Y torpes, agobiadas palomas ateridas,
penando acurrucadas, se hurgan caricias.
Denotan mis dedos tangible padecer.
Y son: ¡diez anhelos de estrujar tu piel!
¡Tu obra, proclaman! Como diez obreros.
Y al tacto rechazan convenios alternos.
¡Impotente! descarga emocional reservan,
en codificada devoción por tu esencia.
-Y me indago- ¿son, estos extremos rebeldes
en mis manos, dedos? ¿O son tus desdenes?
Y, a forzoso deber... ¡los someto en mí!
Tentando el placer que no hallo sin ti.
Tu efluvio percibo en memoria olfativa.
Visualmente concibo tu vehemencia lasciva.
¡Y no hay caso...! No es lo que me brindan.
Es; ¡lo que obstinados, quieren que recibas!
¿Y mi ‘índice alterno’? ¡Tú te lo imaginas!
¡Se muere y me mata...! sin tu simetría.
Suponlo cual fura, desairada pieza...
Sin tu cóncavo centro... ¡Vacila convexa!
©Juan Oriental