Héctor Horacio Luisi
Poeta asiduo al portal
El arte de decir un buen poema al oído
Se adquiere con experiencia de ejercitar los sentidos.
No puedes argüir que simplemente no sale
Si tú nunca en la vida apreciaste amor fragante.
A tu mujer la conoces a medida que la amas
La acaricias muy despacio susurrándole en la cama.
Luego la abrazas. Le dices con cadencia, al oído
Las palabras que aprendiste de algún poeta ladino.
¿Que ya intentaste y que nunca obtuviste resultado?
Lo importante aun no lo dije
Es un secreto olvidado:
Para que esto funcione es menester ser amado,
Y necesitas amar
Con amor ilimitado.
Se adquiere con experiencia de ejercitar los sentidos.
No puedes argüir que simplemente no sale
Si tú nunca en la vida apreciaste amor fragante.
A tu mujer la conoces a medida que la amas
La acaricias muy despacio susurrándole en la cama.
Luego la abrazas. Le dices con cadencia, al oído
Las palabras que aprendiste de algún poeta ladino.
¿Que ya intentaste y que nunca obtuviste resultado?
Lo importante aun no lo dije
Es un secreto olvidado:
Para que esto funcione es menester ser amado,
Y necesitas amar
Con amor ilimitado.