Luis menocal
Poeta recién llegado
Que sonido mas perfecto el de la noche,
Esas canciones nerviosas por ser oídas,
Pasan una a otra para que las escuches,
Se quedan porque las mando a darte vida.
Y aunque duermas con el y beses sus labios,
Y porque no tengo tú aroma ni tú contacto,
Mando lunas y amaneceres en mis versos,
Una carta donde lees, de MÍ lo callado.
¿Dónde esta mi valor de hombre?
Pelearte con fuerza de mar, con amor infinito,
Soy solo un testigo cuando gritas desesperadamente mi nombre,
Casada y con hijos de alguien que no podrás amar.
Recibe de mí lo callado y lo ausente,
Lo que escribo y se oculta,
Recibe de mí mis ganas de tenerte,
De que no estés con el, de que vuelvas a cantarme
De que vengas a mi lugar y vivas!
Esas canciones nerviosas por ser oídas,
Pasan una a otra para que las escuches,
Se quedan porque las mando a darte vida.
Y aunque duermas con el y beses sus labios,
Y porque no tengo tú aroma ni tú contacto,
Mando lunas y amaneceres en mis versos,
Una carta donde lees, de MÍ lo callado.
¿Dónde esta mi valor de hombre?
Pelearte con fuerza de mar, con amor infinito,
Soy solo un testigo cuando gritas desesperadamente mi nombre,
Casada y con hijos de alguien que no podrás amar.
Recibe de mí lo callado y lo ausente,
Lo que escribo y se oculta,
Recibe de mí mis ganas de tenerte,
De que no estés con el, de que vuelvas a cantarme
De que vengas a mi lugar y vivas!