David Melgar
Poeta recién llegado
No te preocupes, no espero que me recibas con un beso
ni mucho menos que te disculpes conmigo por abandonarme
no vengo a discutir ni tengo el valor de perdonar, nada de eso,
porque no me dolió que te fueras, tanto como el hecho de robarme.
Me robaste; aquella madrugada que te extinguiste de mi lecho,
cuando entre tu ropa interior y los pedazos de fotografías
escondiste la poca felicidad que tenía en mi pecho
y aunque me di cuenta, decidí solo ver como huyendo salías.
Ahora vengo a reclamarlo, solo que me di cuenta tarde
que esa felicidad que me robaste esta dentro de ti y tu hermosura;
así que si me vez aquí es porque reclamo tu amor hoy que me arde
el alma y por la soledad en veces hasta pierdo la cordura
Siento el hecho de ser inoportuno y haber llegado sin avisar
pero es que la falta que tu le haces a mi cama y mi almohada
se ha vuelto incontrolable y me ha comenzado a matar
desde que tu, mi amor, dejaste mi existencia abandonada