Antares
Poeta adicto al portal
Volvamos a empezar, y no desde cero,
como sucede con el resto de los mortales.
Empecemos por describir el color de las miradas y el brillo de nuestras sonrisas, hasta llegar a lo mas profundo del corazón.
A erizarnos la piel, con el sútil tacto del deseo.
A saber, que la única vacuna, es tener tus manos ciñendo mi cintura.
A romper el silencio con gemidos de amor, llenando de bondad infinita nuestras encrucijadas.
Y ahora, sigamos el camino juntos, pues ya sabemos que tropezar y caer , es tambien bello, cuando se trata de hacerlo el uno sobre el otro.
como sucede con el resto de los mortales.
Empecemos por describir el color de las miradas y el brillo de nuestras sonrisas, hasta llegar a lo mas profundo del corazón.
A erizarnos la piel, con el sútil tacto del deseo.
A saber, que la única vacuna, es tener tus manos ciñendo mi cintura.
A romper el silencio con gemidos de amor, llenando de bondad infinita nuestras encrucijadas.
Y ahora, sigamos el camino juntos, pues ya sabemos que tropezar y caer , es tambien bello, cuando se trata de hacerlo el uno sobre el otro.