ñonguito
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recordándote
Súbitamente
todo se trasformo
ya no era tiempo y lugar
solo la infinitud, de mi juventud
recordando los añorados caminos
que anduvimos descalzo.
Sobre un cielo mullido y confortable
de cirros blanquecinos,
homologados.
la vestidura de nuestro amor
tan fresco y etéreo implacable.
Nosotros mismos éramos firmamento,
éramos aura y ocaso en su mejor momento;
éramos primavera en su mayor belleza
Y todo ese amor de tibieza, se hizo realeza.
¡OH recuerdos!, inmemorables
de alegrías interminables
aunque no estés a mi lado
amada mía,
a pesar de los años, te sigo ansiando.
Súbitamente
todo se trasformo
ya no era tiempo y lugar
solo la infinitud, de mi juventud
recordando los añorados caminos
que anduvimos descalzo.
Sobre un cielo mullido y confortable
de cirros blanquecinos,
homologados.
la vestidura de nuestro amor
tan fresco y etéreo implacable.
Nosotros mismos éramos firmamento,
éramos aura y ocaso en su mejor momento;
éramos primavera en su mayor belleza
Y todo ese amor de tibieza, se hizo realeza.
¡OH recuerdos!, inmemorables
de alegrías interminables
aunque no estés a mi lado
amada mía,
a pesar de los años, te sigo ansiando.