Acabo de recordar porqué te amaba.
Cuando vi tu bella lengua blandiendo
recortando palabras, luchando contra el viento.
Ofreciendo a mis oídos, el son que cantabas.
Y ese olor tan primaveral y exquisito,
Solo prueba que la flor no es la única
que a flor puede oler, y servir de pócima
para curar la duda de que no existo.
Cuantas nubes en cielo puedas contar,
un día negro de tormenta asesina
y gotas escupen sus cómplices.
Esas veces, esos momentos de llorar
tuve a mi suerte tenerlas cada día,
para que mis lágrimas, de tu amor, sean códices.
Cuando vi tu bella lengua blandiendo
recortando palabras, luchando contra el viento.
Ofreciendo a mis oídos, el son que cantabas.
Y ese olor tan primaveral y exquisito,
Solo prueba que la flor no es la única
que a flor puede oler, y servir de pócima
para curar la duda de que no existo.
Cuantas nubes en cielo puedas contar,
un día negro de tormenta asesina
y gotas escupen sus cómplices.
Esas veces, esos momentos de llorar
tuve a mi suerte tenerlas cada día,
para que mis lágrimas, de tu amor, sean códices.
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