Hellen Cristy
Poeta adicto al portal
En esta tarde de hastío a solas conversando
con mi yo, en mi profunda y verdadera esencia,
en soledad, mis sentimientos, descubro,
comprendiendo aciagas y amargas ausencias.
Desconsolada, produciéndose un gris vacío
pensando incomprensibles incoherencias.
¡Qué atrocidades las que me digo!
Buscando el destino de cosas que ya no te tengo.
Remembre tantas cosas mustias de mi vida,
descubrí guardadas con traslúcida sinceridad,
tiradas en un baúl viejo lo que creí olvidar,
volviéndome a doler, sufriendo un gran pesar.
Agudamente regresan, duelen, carcomen, paralizan,
lastimándome como ayer con la misma intensidad
y al hundirme en mis pensamientos de prisa,
me encontré cara a cara con mi realidad.
Recordé que mis formas de actuar fueron desidias
a mi manera, luche fuerte, sin tenerme piedad
para que cosas por la que ahora lloro se alejaran,
las que hoy desnudadamente vuelvo a desenterrar.
Dominé mi corazón, lo doblegué, lo hice vulnerable,
frágil para recapitular mis tiempos pasados,
me asusté de hallarme sin nadie, comprendí que duele
no conseguir el calor de otro ser a mi lado.
Recordé trastos que deseché sin importarme,
sentí mis añoranzas, delirios, angustias,
entristecí de ver amores, alegrías, felicidades,
perdidos en mis hazañas para despreciarles.
No tengo entre mis manos ninguna excusa
de decirme que la vida para mí, fue injusta,
llegaron ante mi alma descalza, pasos míos
dados hacia mis cimientos, dándome escalofríos
Me pertenecieron, buscándome, implorándome
amores tercos pero hermosos me ofuscaban,
queriendo ser tenazmente fuerte
hasta lo imposible hice para que se alejaran.
Disfruté repasando mis mejores momentos
a medida que venían remembranzas a mi mente,
abatiéndome el dolor de cada instante
en el desierto que tercamente he construido.
Calladas quedaran todas las lágrimas
por cosas que me hirieron y al verme así tan sola,
acabada, derrotada, necesité calurosos brazos
que me brindaran ternura en su regazo.
No logré ser feliz en mí absurdo batallar,
que no puedo echar marcha atrás acepté,
mi caminar lo forcé a perder, no a ganar
testarudamente, muy sola, me quedé
Hellen Cristy