PANYU DAMAC
Poeta asiduo al portal
Luz tranquila,
hoy:
oído que esculca.
La paz borra y solaza,
se deja ver, se ausculta.
Es el amor después de todo,
antes que nada.
A quién le toca, si es que escucha,
recoger del arroyo la música
Quién dirá -yo espero-,
con la garganta sedienta
de un te quiero fresco.
Ese caminará mil vidas enteras
hasta el centro del romántico desierto,
sin contar con riberas,
sin conocer nunca más otro silencio
hoy:
oído que esculca.
La paz borra y solaza,
se deja ver, se ausculta.
Es el amor después de todo,
antes que nada.
A quién le toca, si es que escucha,
recoger del arroyo la música
Quién dirá -yo espero-,
con la garganta sedienta
de un te quiero fresco.
Ese caminará mil vidas enteras
hasta el centro del romántico desierto,
sin contar con riberas,
sin conocer nunca más otro silencio