Naturu3
Poeta fiel al portal
El azulejo partido
reside en la vereda
de enfrente.
Cuando los pies
reciben su frescor,
liba los pasos que
han dado en cada
ambiente.
El azulejo roto,
disminuido a retazos;
inquebrantable en su
fragilidad, camina siempre
a favor del peregrino.
Las casas perfumadas
de antaño, recitan
coplas anónimas
para aliviar su nostalgia.
Él ha venido desde Sevilla y
se ha posado, abeja, en el
fondo común; en el patio
de recreo de la vida del
barrio.
El azulejo desprende sus ojos,
borrasca azul, y las pestañas
bordadas en Talavera saben
recibir lágrimas pequeñas.
reside en la vereda
de enfrente.
Cuando los pies
reciben su frescor,
liba los pasos que
han dado en cada
ambiente.
El azulejo roto,
disminuido a retazos;
inquebrantable en su
fragilidad, camina siempre
a favor del peregrino.
Las casas perfumadas
de antaño, recitan
coplas anónimas
para aliviar su nostalgia.
Él ha venido desde Sevilla y
se ha posado, abeja, en el
fondo común; en el patio
de recreo de la vida del
barrio.
El azulejo desprende sus ojos,
borrasca azul, y las pestañas
bordadas en Talavera saben
recibir lágrimas pequeñas.