Abre tu corazón
con los brazos extendidos
siente a la brisa que te trae los recuerdos
y déjalos
que comiencen a recorrer tus venas.
Recuerda
como mis ojos seguían los tuyos
incandescentes
como iban y venían grandes
cuando encontraban tu mirada
seductora
pícaramente seductora
porque tus labios
se apretaban temiendo volar.
Recuerda
como del aire cortaban una flor
y te acariciaban la piel
penetrándote con su perfume.
Disimuladamente tú
temblabas
y yo sentía ese temblor
no dejaba de mirarte
acercaba mi rostro
sabía que tus labios no soportarían la distancia
que se entreabrirían hambrientos
y saltarían impulsados por el suspiro
que te nacía en el alma.
Recuerda
cuando los rocé suavemente
y sentimos cuando las pestañas se alcanzaban a tocar
deslizaba mi nariz por la tuya, recorriéndola
y me dejaba atrapar por tus labios
que hacían que el fuego de mis ojos cerrados
viajara a través de tu boca
encendiéndote.
Recuerda
así
fue nuestro primer beso.