cepedajesus
Poeta recién llegado
¿Recuerdas cuando viajamos por vez primera a la playa?
Salimos con la luz de la oscuridad, la luna cubierta de alhajas
y en la mañana reuníamos caracolitos a orillas del alta mar
Salimos con la luz de la oscuridad, la luna cubierta de alhajas
y en la mañana reuníamos caracolitos a orillas del alta mar
¿Recuerdas el camino estrellado cuando íbamos al estanque?
Agitábamos el cuerpo con el agua que luego yacía por la ebriedad
solitarios en un galpón evadíamos el frío prendiendo una fogata
Agitábamos el cuerpo con el agua que luego yacía por la ebriedad
solitarios en un galpón evadíamos el frío prendiendo una fogata
¿Recuerdas cuando posicionábamos la tierra con los satélites?
Donde yo era el sur infinito y tú mi imperecedero norte
yo conquistaba tu espacio cósmico, superando mis límites
Donde yo era el sur infinito y tú mi imperecedero norte
yo conquistaba tu espacio cósmico, superando mis límites
¿Recuerdas cuando caminábamos sobre los adoquines antiguos?
aledañitos con colores arcaicos, que una vez iban hacer míos
de noches me sentaba junto a ti, para hablarte al oído y hacerte reír
aledañitos con colores arcaicos, que una vez iban hacer míos
de noches me sentaba junto a ti, para hablarte al oído y hacerte reír
¿Recuerdas aquellas monedas del pozo de la suerte en el castillo de piedras?
El aroma a chocolate en la laguna negra, calmaba el frío de nuestro espíritu
danzábamos en aquel muelle solitario al compás de la neblina ofuscada
El aroma a chocolate en la laguna negra, calmaba el frío de nuestro espíritu
danzábamos en aquel muelle solitario al compás de la neblina ofuscada
¿Recuerdas cuando estrenamos fogosamente mi tálamo?
Jugaba con chocolate, tanteándote y resistiéndome al veneno
fausto ese día por respirar tu olor, el calor de tu cuerpo haciéndote el amor
Jugaba con chocolate, tanteándote y resistiéndome al veneno
fausto ese día por respirar tu olor, el calor de tu cuerpo haciéndote el amor
¿Recuerdas aquella noche cuando nos recluimos en el tocador?
Otro día sin importar, al lado de mis antecesores también hicimos el amor
mi lengua se deslizaba en tu dorso, no existía el miedo pues no habría razón
Otro día sin importar, al lado de mis antecesores también hicimos el amor
mi lengua se deslizaba en tu dorso, no existía el miedo pues no habría razón
¿Recuerdas aquel papelillo blanco que te regaló la brisa?
Conciente o inconcientemente volviendo a nacer, retornaría a conocerte
inevitablemente tú me das algo, que nadie más puede darme
Conciente o inconcientemente volviendo a nacer, retornaría a conocerte
inevitablemente tú me das algo, que nadie más puede darme
Lo substancial a lo largo de ese tiempo, no fueron las palabras que decíamos
si no, aquellos instantes, aquellos momentos, que nos hicieron felices
y nos dejaron los mejores recuerdos. Esos... ¡No se merecen perderlos!
Pues, éramos tan felices y no nos dábamos cuenta
si no, aquellos instantes, aquellos momentos, que nos hicieron felices
y nos dejaron los mejores recuerdos. Esos... ¡No se merecen perderlos!
Pues, éramos tan felices y no nos dábamos cuenta
Por Jesús A. Cepeda V.
12/02/2010
12/02/2010
Última edición:
::