Pavel Eduren
Poeta fiel al portal
En las largas noches
del frío invierno,
Cuando las maderas
crujir hace el viento,
Azota los vidrios,
el fuerte tintineo, de ese aguacero,
en esas noches mi corazón vuelve a mi cuerpo.
Al helado son en que van los días, me acuerdo de
esa pobre niña, que renuncio a su cuerpo.
Quisiera saber ¿vuelve el polvo al polvo?
¿el alma va al cielo? y los malos, ¿al infierno?,
también trato de descubrir que fuese de la rosa si se quedase sin espinas,
que sería de una caída sin el imperturbable dolor,
una rosa sin color, una vida sin razón,
sería todo irrelevante.
del frío invierno,
Cuando las maderas
crujir hace el viento,
Azota los vidrios,
el fuerte tintineo, de ese aguacero,
en esas noches mi corazón vuelve a mi cuerpo.
Al helado son en que van los días, me acuerdo de
esa pobre niña, que renuncio a su cuerpo.
Quisiera saber ¿vuelve el polvo al polvo?
¿el alma va al cielo? y los malos, ¿al infierno?,
también trato de descubrir que fuese de la rosa si se quedase sin espinas,
que sería de una caída sin el imperturbable dolor,
una rosa sin color, una vida sin razón,
sería todo irrelevante.
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