josepanton
Poeta recién llegado
Recuerdo aquella tarde desenterrada
por mi memoria, distante, hoy apenas mía.
A nuestros labios fundiéndose en un beso.
Imágenes que amé, y amo, y que aquí evoco.
Tarde que elevó nuestra dicha
a la cima vital de las miradas.
Tarde en las que el mar encarceló
con furia, la batalla decisiva de los besos.
A lo mejor, mujer, tú te olvidaste
que cuando tus ojos dejaron de mirarme.
Tocó a mi rostro un dedo de sal supurante.
Cuando el crepúsculo desmenuzó los pétalos del día,
yo percibí el aroma de tu pechos al aire.
Y como pájaro herido, fue​ muriendo mi sombra en la tarde
por mi memoria, distante, hoy apenas mía.
A nuestros labios fundiéndose en un beso.
Imágenes que amé, y amo, y que aquí evoco.
Tarde que elevó nuestra dicha
a la cima vital de las miradas.
Tarde en las que el mar encarceló
con furia, la batalla decisiva de los besos.
A lo mejor, mujer, tú te olvidaste
que cuando tus ojos dejaron de mirarme.
Tocó a mi rostro un dedo de sal supurante.
Cuando el crepúsculo desmenuzó los pétalos del día,
yo percibí el aroma de tu pechos al aire.
Y como pájaro herido, fue​ muriendo mi sombra en la tarde