ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una orquídea al sur
algo hacia un lado.
Un aroma de pinos
en un aire duro y frío.
Vapor que sale de la boca
y dibuja un aliento
de humo y chocolate.
Una ancha banda blanca
y aquellas letras A
que caen cuando nieva.
Tu piel, inmensamente cerca,
esos labios que probé,
esa sonrisa...
La alegría eterna cabía en un instante
pequeño sin bordes
El sexo a la noche
venía en trineo
¿o en un tobogán
directo hacia la nieve?
Los días superpuestos
atravesados velozmente por un ave,
¿una golondrina equivocada y pasajera
de vuelo veloz y alocado?
El agua del lago
con soles y lunas
que se recostaban
de a uno a la vez.
Recién recordaba,
fue hace tantos años...
Feliz era el sur,
feliz la montaña.
Inmenso el cariño,
real, no ilusorio:
abro la memoria
y encuentro el dibujo
con trazos ya vistos
pintados de a dos...
algo hacia un lado.
Un aroma de pinos
en un aire duro y frío.
Vapor que sale de la boca
y dibuja un aliento
de humo y chocolate.
Una ancha banda blanca
y aquellas letras A
que caen cuando nieva.
Tu piel, inmensamente cerca,
esos labios que probé,
esa sonrisa...
La alegría eterna cabía en un instante
pequeño sin bordes
El sexo a la noche
venía en trineo
¿o en un tobogán
directo hacia la nieve?
Los días superpuestos
atravesados velozmente por un ave,
¿una golondrina equivocada y pasajera
de vuelo veloz y alocado?
El agua del lago
con soles y lunas
que se recostaban
de a uno a la vez.
Recién recordaba,
fue hace tantos años...
Feliz era el sur,
feliz la montaña.
Inmenso el cariño,
real, no ilusorio:
abro la memoria
y encuentro el dibujo
con trazos ya vistos
pintados de a dos...
Última edición:
::