su sonrojo y el blanco de su traje
perfumaron la sala de candor y de rosa.
Fue la grata impresiòn al regreso del viaje,
y mi primera ilusiòn cara y hermosa.
Yo era el desconocido y ella la indiferente;
La que toma el oxìgeno màs alla de la luna.
La ola de su enagua un despertar de espuma,
y la comba de un cielo reflejado en su frente.
De momento al desgaire, dejò sonar su risa
como un fino repique de cristal.
Girò el abanico en suave brisa
y el color de sus ojos me sumergiò en el mar.
Que màs puedo decir...Historia trunca.
Aquellas que no tienen un nudo ni un final.
Ya no he de verla de seguro nunca;
Sin embargo confieso, no la puedo olvidar.
perfumaron la sala de candor y de rosa.
Fue la grata impresiòn al regreso del viaje,
y mi primera ilusiòn cara y hermosa.
Yo era el desconocido y ella la indiferente;
La que toma el oxìgeno màs alla de la luna.
La ola de su enagua un despertar de espuma,
y la comba de un cielo reflejado en su frente.
De momento al desgaire, dejò sonar su risa
como un fino repique de cristal.
Girò el abanico en suave brisa
y el color de sus ojos me sumergiò en el mar.
Que màs puedo decir...Historia trunca.
Aquellas que no tienen un nudo ni un final.
Ya no he de verla de seguro nunca;
Sin embargo confieso, no la puedo olvidar.