Mauro
Mauricio Figueroa
Aún recuerdo como eras ese Septiembre.
Dulce niña de los ojos claros.
Tenías una mirada de belleza misteriosa,
con esos ojos de seductora cautela.
En aquellos días le preguntaba por ti a Neruda,
pero solo me contaba,
cuan hermoso es tú silencio.
Y así pasaban los días amor,
Te contemplaba,
Te contemplaba amor en tú silencio.
Si supieras como te contemplaba.
En esos instantes se detenía el tiempo,
era solo tú y yo,
el mundo desaparecía para mí,
desaparecía en tus ojos.
¿Amor Recuerdas?
¿Recuerdas aquella plaza?.
¿Aquella tarde en la que el sonido
de ese primer beso fue capaz
de ahogar el bullicio del mundo?
Fue sublime…
Sentí como tu cuerpo
en ese instante,
Se unía a mí,
como a la tierra
las raíces de amapola.
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