Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Son estos los momentos en los que estas conmigo,
cuando recuerdo tus ojos sangrantes,
tus manos gravitantes, con cortes navaja con cortes menguantes,
que goteaban,
te miraban, y miraban mis ojos también,
fueron hojas de días,
de miles de días,
y no de oídas, fuiste el presente circense en mis brazos repleta,
con tus quejas, con tus manos directa,
con los ojos repletos de mí,
cuando abrazos rellenos de mí te dí,
pedí, un cuarto de hora en un hotel de la zona,
un día distancias en la retirada, en los cuernos, en la loba,
en los ojos de dientes,
calientes,
silentes, cuando eras muchacha de todos los atardeceres,
y regresé en silencio, en mudez,
en el tiempo, y te vi pasar al colegio,
al recreo,
al misterio develado de tus brazos, tus caderas y tus regios envueltos,
manos y piernas, hablantes de mí,
de ti,
de nosotros,
silueta repleta de llanto,
eres mi quebranto y mi espanto,
te adoro,
y me ahogas con soplo,
con el inevitable dormitar de mis sorbos,
de ti,
de nosotros.
cuando recuerdo tus ojos sangrantes,
tus manos gravitantes, con cortes navaja con cortes menguantes,
que goteaban,
te miraban, y miraban mis ojos también,
fueron hojas de días,
de miles de días,
y no de oídas, fuiste el presente circense en mis brazos repleta,
con tus quejas, con tus manos directa,
con los ojos repletos de mí,
cuando abrazos rellenos de mí te dí,
pedí, un cuarto de hora en un hotel de la zona,
un día distancias en la retirada, en los cuernos, en la loba,
en los ojos de dientes,
calientes,
silentes, cuando eras muchacha de todos los atardeceres,
y regresé en silencio, en mudez,
en el tiempo, y te vi pasar al colegio,
al recreo,
al misterio develado de tus brazos, tus caderas y tus regios envueltos,
manos y piernas, hablantes de mí,
de ti,
de nosotros,
silueta repleta de llanto,
eres mi quebranto y mi espanto,
te adoro,
y me ahogas con soplo,
con el inevitable dormitar de mis sorbos,
de ti,
de nosotros.