dulcinista
Poeta veterano en el Portal
¿Recuerdas amor mío aquella noche en tu casa?
Tú salías de la ducha con tu albornoz azul,
yo había ido a dejarte algo sobre el trabajo,
tú a vestirte entraste en tu habitación.
¿Recuerdas que abriste la puerta y me llamaste
entra en el baño Eladio hazme ese favor
y tráeme la toalla magenta para secarme
y el frasco rojo de perfume embriagador?
Entré donde tú estabas quizás algo nervioso
y te dije ¿no prefieres que te seque mi piel?
y tú contestaste prefiero que me seque tu fuego.
Abriste el albornoz y tus pechos saltaron
como dulces naranjas sobre mis húmedos labios.
¡Qué placer al contemplar tus pezones erguidos!
¡Qué deseos en tus labios! ¡En mi sangre qué ardor!
Me quitaste la ropa que en verano era escasa,
la camiseta de rayas y el blanco pantalón.
Por el slip pasaste tu mano que era fuego
y dijiste excitada ¡te voy a devorar!
El albornoz al suelo y contemplé tu cuerpo
de voluptuosa mujer en todo su esplendor.
Deseosa de mi cuerpo me echaste en la cama
y quemaste con tus labios cada palmo de mí.
¿Recuerdas en tu boca mi duro trozo de hombre?
Yo recuerdo mi lengua lujuriosa bebiendo
entre tus muslos abiertos y el fuego de tu piel.
Aquella noche vuelve de vez en cuando a embriagarme
y siempre está en el suelo tirado tu albornoz.
Eladio Parreño Elías
13-Abril-2012
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