No haber sentido nunca
la traición del ser amado,
ni la sal de las lágrimas
desembocando en mis labios,
ni haber sufrido el dolor
de la insalvable distancia,
hubiera sido posible
si careciera de alma.
No haber sentido el ahogo
sin que me faltara el aire,
ni el fuego de lo irascible
convulsionando mi cuerpo,
ni la triste pena solitaria
cuando el sol te da la espalda,
hubiera sido posible
si careciera de alma.
Aunque si por desgracia así fuera
no podría yo acordarme
del dulzor de su mirada,
la calidez de su abrazo,
la suavidad de sus manos,
la pasión del beso dado.
Y si ya no quiere amarme
no perderé yo mi calma,
ya que por más que lo intente
jamás podré desprenderme
de aquellos buenos recuerdos,
de los recuerdos del alma.
la traición del ser amado,
ni la sal de las lágrimas
desembocando en mis labios,
ni haber sufrido el dolor
de la insalvable distancia,
hubiera sido posible
si careciera de alma.
No haber sentido el ahogo
sin que me faltara el aire,
ni el fuego de lo irascible
convulsionando mi cuerpo,
ni la triste pena solitaria
cuando el sol te da la espalda,
hubiera sido posible
si careciera de alma.
Aunque si por desgracia así fuera
no podría yo acordarme
del dulzor de su mirada,
la calidez de su abrazo,
la suavidad de sus manos,
la pasión del beso dado.
Y si ya no quiere amarme
no perderé yo mi calma,
ya que por más que lo intente
jamás podré desprenderme
de aquellos buenos recuerdos,
de los recuerdos del alma.