Amaneció y con la salida del sol
mi pensamiento impregnado de ti,
los recuerdos como dagas cercenan mi ser
y el alma sangra las penas del olvido.
Llora mi esencia tu ausencia,
padece mi sentir tu silencio,
mis deseos en desespero te ansia
convertirte en mi redimible ambrosía.
Mi mundo ensombrecido ansía
el cobijo que hoy me desampara
y deja que esta mañana fría
en gotas de tristeza me colme de pena.
Amaneció y con la salida del sol
se entristeció mi alma plena
pues de tu olvido soy presa
y el tormento de tu recuerdo mi condena.
Sibelius
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