andreas del bosque
Poeta recién llegado
Cuando miro el cielo, el hermoso recuerdo de tus ojos viene a mí
trastocando el pensamiento de aquel tiempo, en el que no estas aquí
eres sol que a la tierra da calor, en el sentir de mi corazón es mi vivir
inquieta situación, que va provocando sensaciones en todo mi existir
Se aloja el tierno recuerdo, en aquellas noches de luna llena y pasión
que al contar las estrellas a orillas del mar, florecían de tanta ilusión
siendo límite de amor, aquel infinito que se mira en ventanilla de avión
cuantos recuerdos en mi pensamiento, sentimientos llenos de emoción
Vuelve mi piel a sentir aquel recuerdo que va más allá del despertar
y entre risas y llanto mi alma se llena de esperanzas por tu regresar
es el tiempo que dirá, siendo juez y parte, en el desesperado esperar
Y sin objetar solo el me dirá, si valió la pena esta angustia de anhelar
sin pasado, sin presente, sin futuro, en el más bello sentir se hizo puro
será el comienzo de un final, sin presente que se tornó inseguro
trastocando el pensamiento de aquel tiempo, en el que no estas aquí
eres sol que a la tierra da calor, en el sentir de mi corazón es mi vivir
inquieta situación, que va provocando sensaciones en todo mi existir
Se aloja el tierno recuerdo, en aquellas noches de luna llena y pasión
que al contar las estrellas a orillas del mar, florecían de tanta ilusión
siendo límite de amor, aquel infinito que se mira en ventanilla de avión
cuantos recuerdos en mi pensamiento, sentimientos llenos de emoción
Vuelve mi piel a sentir aquel recuerdo que va más allá del despertar
y entre risas y llanto mi alma se llena de esperanzas por tu regresar
es el tiempo que dirá, siendo juez y parte, en el desesperado esperar
Y sin objetar solo el me dirá, si valió la pena esta angustia de anhelar
sin pasado, sin presente, sin futuro, en el más bello sentir se hizo puro
será el comienzo de un final, sin presente que se tornó inseguro