Llegan como tempestades, sin parar, sin descanso,
Como perro de caza me aferran sus colmillos y no sueltan,
Con gritos y fuegos en mis ojos defiendo mi dolor y mi honor
Soy prisionero condenado a albergar sus recuerdos,
Quiero despertar y me doy cuenta que lo estoy.
Cuando te vas? cuando dejas de arrojarme tus miradas y tus momentos?
Quiero soñar una pesadilla para no ver tus sonrisas, no robes mis caminos,
Sáquenme a sangre, a piel abierta su presencia, revienten venas y huesos,
quiero tragar tierra y sal, atorarme, hasta casi perder el soplo,
ponerme una mascara para ser otro, que hago madre?
Llegan como tormentas, empapando mi voluntad y mi carne,
Me vistes de ellos como un perfecto sastre, vestido solo de tinieblas,
Y tú, estando en la montaña nada sabes de mi cuerpo desquiciado y torcido,
Mis piernas no escapan, mi alma seca ya se ha cortado en pedazo.
Solo espero apagarme en mil trocitos de descanso.
Mis ojos ya no miran, son de cemento, rígidos como piedras,
Mi corazón ya no me habla, enojado de recibir, enojado de sentir,
Mi cuerpo ya no es mi cuerpo, su dueño son sus recuerdos,
Viaja a su antojo, sin preguntarme, sin perdonarme, ausente de mi.
La nostalgia me busca escondida entre muros, cama, ventanas y cortinas.
Quiero acostúmbrame de nuevo a mirar el mar, a mirar el viento a mirar.
A caerme de una risa, a algo que no pueda matarme, a beber agua,
A lavar mi corazón y envolverlo en lluvias de vertientes, a vestirlo con mi ropa,
Quiero abrazar mi alma para no regalarla, sino para prestarla en una delicada copa.
Alex
Como perro de caza me aferran sus colmillos y no sueltan,
Con gritos y fuegos en mis ojos defiendo mi dolor y mi honor
Soy prisionero condenado a albergar sus recuerdos,
Quiero despertar y me doy cuenta que lo estoy.
Cuando te vas? cuando dejas de arrojarme tus miradas y tus momentos?
Quiero soñar una pesadilla para no ver tus sonrisas, no robes mis caminos,
Sáquenme a sangre, a piel abierta su presencia, revienten venas y huesos,
quiero tragar tierra y sal, atorarme, hasta casi perder el soplo,
ponerme una mascara para ser otro, que hago madre?
Llegan como tormentas, empapando mi voluntad y mi carne,
Me vistes de ellos como un perfecto sastre, vestido solo de tinieblas,
Y tú, estando en la montaña nada sabes de mi cuerpo desquiciado y torcido,
Mis piernas no escapan, mi alma seca ya se ha cortado en pedazo.
Solo espero apagarme en mil trocitos de descanso.
Mis ojos ya no miran, son de cemento, rígidos como piedras,
Mi corazón ya no me habla, enojado de recibir, enojado de sentir,
Mi cuerpo ya no es mi cuerpo, su dueño son sus recuerdos,
Viaja a su antojo, sin preguntarme, sin perdonarme, ausente de mi.
La nostalgia me busca escondida entre muros, cama, ventanas y cortinas.
Quiero acostúmbrame de nuevo a mirar el mar, a mirar el viento a mirar.
A caerme de una risa, a algo que no pueda matarme, a beber agua,
A lavar mi corazón y envolverlo en lluvias de vertientes, a vestirlo con mi ropa,
Quiero abrazar mi alma para no regalarla, sino para prestarla en una delicada copa.
Alex