Ana Delmy amaya
Poeta recién llegado
ahÍ quedaron
tiernamente indelebles
uno
dos,
tres
¡una eternidad de recuerdos!
Pulsando el tiempo
que se alargÓ
hasta el equinoccio de tu primavera
hacia las multitudes irreverentes
crepitando sus misterios.
AhÍ quedaron los rostros adolescentes
que se olvidaron
o que recordaron al pueblo vivo
ahÍ quedaron las zigzagueantes ilusiones tendidas
sobre el tul de la memoria
sobre los Árboles legendarios de tu sonrisa eclipsante
¡¡ahÍ...!!
¡ahi...!
tiernamente indelebles
uno
dos,
tres
¡una eternidad de recuerdos!
Pulsando el tiempo
que se alargÓ
hasta el equinoccio de tu primavera
hacia las multitudes irreverentes
crepitando sus misterios.
AhÍ quedaron los rostros adolescentes
que se olvidaron
o que recordaron al pueblo vivo
ahÍ quedaron las zigzagueantes ilusiones tendidas
sobre el tul de la memoria
sobre los Árboles legendarios de tu sonrisa eclipsante
¡¡ahÍ...!!
¡ahi...!