Paola solano
Poeta recién llegado
Tiempo que pasa y taladras las heridas de mi alma,
tiempo que no perdonas los delirios de mis andanzas;
Insoportable es sentir,
el insaciable anhelo de volver a mi antiguo vivir,
para sentir el dulce aroma de las flores y el naranjo,
para ver al burro apestoso que nos cuidaba
y al perro pulgoso que jamás nos dejaba.
Para ver el mas bello atardecer, donde desaparece cualquier enojo
y las mas bellas pinturas
sentían celos de tan real y maravillosa hermosura.
Tiempo, donde el sol me envolvía en el regazo de aquel banquillo,
donde mi cuerpo se desvanecía en el calor
del mas dulce amor.
O tiempo; te llevaste los cuentos, las risas y el susurrar en el viento
de aquellas dulces manos, llenas de ceniza y miel
con el dulce aroma de humo y café que nada podrá reponer.
O tiempo; que amargo es sentir que a tu paso todo pasa y no podrá revivir,
quedando en recuerdos la época mas bella de mi vivir.
tiempo que no perdonas los delirios de mis andanzas;
Insoportable es sentir,
el insaciable anhelo de volver a mi antiguo vivir,
para sentir el dulce aroma de las flores y el naranjo,
para ver al burro apestoso que nos cuidaba
y al perro pulgoso que jamás nos dejaba.
Para ver el mas bello atardecer, donde desaparece cualquier enojo
y las mas bellas pinturas
sentían celos de tan real y maravillosa hermosura.
Tiempo, donde el sol me envolvía en el regazo de aquel banquillo,
donde mi cuerpo se desvanecía en el calor
del mas dulce amor.
O tiempo; te llevaste los cuentos, las risas y el susurrar en el viento
de aquellas dulces manos, llenas de ceniza y miel
con el dulce aroma de humo y café que nada podrá reponer.
O tiempo; que amargo es sentir que a tu paso todo pasa y no podrá revivir,
quedando en recuerdos la época mas bella de mi vivir.