Y, tras esas abundancias de las flores, al tacto;
tras ese tiempo, como enredaderas, que se trepan, a los sentimientos...
y esto es, esa gotera, en las alas del colibrí,
ese cajón lleno, de los óxidos del toro…
y esto es, el abrazo a las raíces del árbol,
y esos cipreses que dibujan, sobre los fríos de los mármoles…
y el vaho, ante las voces, y el colorear, de los inviernos…
y, esto es, un mar de ajedreces, para empezar…
y las sombras, jugando con los peces…
y la promesa del reencuentro en la bahía…
el consuelo, para organizar, los pasos lentos y correctos…
el arcano de los cangrejos, ante el cielo, monumental y negro…
y esos recursos, que flotan, y esos diagramas de lluvias.
tras ese tiempo, como enredaderas, que se trepan, a los sentimientos...
y esto es, esa gotera, en las alas del colibrí,
ese cajón lleno, de los óxidos del toro…
y esto es, el abrazo a las raíces del árbol,
y esos cipreses que dibujan, sobre los fríos de los mármoles…
y el vaho, ante las voces, y el colorear, de los inviernos…
y, esto es, un mar de ajedreces, para empezar…
y las sombras, jugando con los peces…
y la promesa del reencuentro en la bahía…
el consuelo, para organizar, los pasos lentos y correctos…
el arcano de los cangrejos, ante el cielo, monumental y negro…
y esos recursos, que flotan, y esos diagramas de lluvias.