Victor Rodriguez
Poeta fiel al portal
Redimido de ti. Tal cuál Jesús, de Lucifer, en el desierto.
Prosaica entidad y de insolencia maculada
ya mi vergel, de ti, se marchitó. Todo esta muerto.
Ya tu roñoso pringue feneció; pues, quedas nada.
Redimido de ti. Tal cual, a un reo, con su muerte en el cadalso,
de barrotes tormentosos, de oprobios, vejaciones.
Égida rutilante fue mi ofrenda y no era en falso.
El tiempo ha suprimido, de mi mente, a ti y a tus traiciones.
Redimido de ti. Tal cual, depreco, a pecador contrito, pesaroso.
Igual que a Lázaro, de Átropos, rescató Jesucristo.
Como amante madre, de tristezas, a su hijo jeremíaco, lloroso.
Igual que el Redentor, con su muerte, del pecado al mundo entero.
¡A emprender nuevo periplo, GLORIA A DIOS, todavía existo!
Redimido de ti; DIOS TE OTORGE SU INDULGENCIA;
¡DE MI PARTE, TE LIBERO!
Prosaica entidad y de insolencia maculada
ya mi vergel, de ti, se marchitó. Todo esta muerto.
Ya tu roñoso pringue feneció; pues, quedas nada.
Redimido de ti. Tal cual, a un reo, con su muerte en el cadalso,
de barrotes tormentosos, de oprobios, vejaciones.
Égida rutilante fue mi ofrenda y no era en falso.
El tiempo ha suprimido, de mi mente, a ti y a tus traiciones.
Redimido de ti. Tal cual, depreco, a pecador contrito, pesaroso.
Igual que a Lázaro, de Átropos, rescató Jesucristo.
Como amante madre, de tristezas, a su hijo jeremíaco, lloroso.
Igual que el Redentor, con su muerte, del pecado al mundo entero.
¡A emprender nuevo periplo, GLORIA A DIOS, todavía existo!
Redimido de ti; DIOS TE OTORGE SU INDULGENCIA;
¡DE MI PARTE, TE LIBERO!
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