ludmila
Poeta veterano en el portal
Entre aquella experiencia de soslayo
y hoy
han pasado muchas cosas,
rebuscado retoño que utilizas
para elucubrar tus sentimientos.
Antes, el sabor era exquisito,
ahora las imágenes son excusas
para no derrumbarte.
Buscando el unicornio
que perdiste en la mañana,
malversación de la niñez horadada
por la iniquidad del tiempo.
Las heridas y los huesos rotos
de tanto llorar las ilusiones.
No te derrumbes, exquisita huella,
niño pequeño ardiendo en carne viva,
la vida te pretende
la vida te empuja,
la muerte te llama
pero hace oídos sordos
a tu sensible risa
No escuches sus lúgubres silencios
ríe, pelea y lucha,
defiende tus prístinos recuerdos.
Tu angustia me avergüenza
como el gesto adusto
de tu frágil quebradura.
y hoy
han pasado muchas cosas,
rebuscado retoño que utilizas
para elucubrar tus sentimientos.
Antes, el sabor era exquisito,
ahora las imágenes son excusas
para no derrumbarte.
Buscando el unicornio
que perdiste en la mañana,
malversación de la niñez horadada
por la iniquidad del tiempo.
Las heridas y los huesos rotos
de tanto llorar las ilusiones.
No te derrumbes, exquisita huella,
niño pequeño ardiendo en carne viva,
la vida te pretende
la vida te empuja,
la muerte te llama
pero hace oídos sordos
a tu sensible risa
No escuches sus lúgubres silencios
ríe, pelea y lucha,
defiende tus prístinos recuerdos.
Tu angustia me avergüenza
como el gesto adusto
de tu frágil quebradura.