marquelo
Negrito villero
Y yo que dejé una nota en el aire avisando que no crucen ningun atardecer que de a mi ventana
A esa hora el aire se estira hasta
ser naranja
y las letras del papel se dejan marinar para no hacerle daño a la vista.
Hay unos cantos adecuados que se sirven en ollas de barro
el fuego hace retroceder a tu cabello
hasta darle memoria de tu primer espejo
y los bailes tenían ecos
de sombras galantes,
varoniles
que duraban hasta el sinfín del calzado.
El amor era una venia
un ligero bostezo
hacia entrar la timidez por la boca
y tu sonrisa tenía una inclinación de acecho.
Yo me deje llevar hasta la frontera
que me daban las lámparas
tú hacías regazos para la hora de dormir
pequeñas filigranas atmosféricas
caían sin ser vistas
y algo muy dentro de mi
golpeaba mis espaldas.
Ancho tiempo transcurrió entre beso y beso
muchos muertos flamearon en el cementerio
y un puñado de tierra nunca se secaba...
A esa hora el aire se estira hasta
ser naranja
y las letras del papel se dejan marinar para no hacerle daño a la vista.
Hay unos cantos adecuados que se sirven en ollas de barro
el fuego hace retroceder a tu cabello
hasta darle memoria de tu primer espejo
y los bailes tenían ecos
de sombras galantes,
varoniles
que duraban hasta el sinfín del calzado.
El amor era una venia
un ligero bostezo
hacia entrar la timidez por la boca
y tu sonrisa tenía una inclinación de acecho.
Yo me deje llevar hasta la frontera
que me daban las lámparas
tú hacías regazos para la hora de dormir
pequeñas filigranas atmosféricas
caían sin ser vistas
y algo muy dentro de mi
golpeaba mis espaldas.
Ancho tiempo transcurrió entre beso y beso
muchos muertos flamearon en el cementerio
y un puñado de tierra nunca se secaba...
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