Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Andando por el camino
me encontré con mi destino,
frente a frente nos cruzamos
una mirada cambiamos
y el instante que nos vimos
ahí nos reconocimos
entendiendo que la vida
por nosotros compartida
era el contrario reflejo
de ese ser que en el espejo
reclama con insistencia
devolución de existencia.
Al destino entonces pido
el futuro merecido
donde tenga la certeza
que ya no habrá mas tristeza,
ni dolor en mi sendero
y que un sueño verdadero
ha de anidar en mi pecho
viviendo bajo mi techo
la virtud y la esperanza
y la bendita confianza
que el mañana tan cercano
irá el amor de mi mano. . .
Luego el destino responde:
- En tu pasado se esconde
el origen de tus penas
que te atan como cadenas,
impidiéndote avanzar
o impidiéndote hasta amar,
porque el sueño por tí ansiado
ha sido muy bien guardado
y reservado con celo
para seres de hondo anhelo
que no viven de falacias
ni temen a las desgracias.
Entonces en un dilema,
tornose mi teorema
y resuelta parecía
mi tonta y lenta agonía,
pues en mi ser ha vivido
lo que en mi vida he pedido
y que nunca descubrí
porque preso siempre fui
de mis propias desventuras
confundiendo las ternuras
de enardecidos amores
con el sueño verdadero
que en mi futuro viví. . .
(Julio 07, Octubre 26 y 28 de 2010)
me encontré con mi destino,
frente a frente nos cruzamos
una mirada cambiamos
y el instante que nos vimos
ahí nos reconocimos
entendiendo que la vida
por nosotros compartida
era el contrario reflejo
de ese ser que en el espejo
reclama con insistencia
devolución de existencia.
Al destino entonces pido
el futuro merecido
donde tenga la certeza
que ya no habrá mas tristeza,
ni dolor en mi sendero
y que un sueño verdadero
ha de anidar en mi pecho
viviendo bajo mi techo
la virtud y la esperanza
y la bendita confianza
que el mañana tan cercano
irá el amor de mi mano. . .
Luego el destino responde:
- En tu pasado se esconde
el origen de tus penas
que te atan como cadenas,
impidiéndote avanzar
o impidiéndote hasta amar,
porque el sueño por tí ansiado
ha sido muy bien guardado
y reservado con celo
para seres de hondo anhelo
que no viven de falacias
ni temen a las desgracias.
Entonces en un dilema,
tornose mi teorema
y resuelta parecía
mi tonta y lenta agonía,
pues en mi ser ha vivido
lo que en mi vida he pedido
y que nunca descubrí
porque preso siempre fui
de mis propias desventuras
confundiendo las ternuras
de enardecidos amores
con el sueño verdadero
que en mi futuro viví. . .
(Julio 07, Octubre 26 y 28 de 2010)