Cuando vuelva a verte... a cerraré mis ojos
para no ver caer las gotas de rocío que quiebran el silencio del alba...
no querré ver el naciente rayo de luz salvadora de la madrugada
ni veré inmolarse el día cuando se cubra de su áurea mortaja al atardecer...
no miraré el histriónico y alegre vuelo de las golondrinas
que danzan con el esplendente sol de Enero...
no me detendré para ver la prisa loca de los ríos
que corren ciegos a su cita de muerte con el mar...
solo quiero ver la luz de amor del marrón de tus ojos...
silenciaré mis oídos para no oír el vuelo de las mariposas en primavera
no escuchare el canto desesperado de las aves cuando agoniza la tarde...
ya no me impactará escuchar la súplica de las orgullosas olas al amor de la playa...
no querré oír el eterno canto de las cascadas pregonando su viaje sin retorno ...
solo quiero escuchar que me amas...
Apagaré mis sentidos para no estremecerme
cuando mis manos toquen el terciopelo de las flores
ni la fría suavidad del blanco pedernal...
me prohibiré sentir la pena de los árboles del otoño
cuando dejan caer sus hojas como lágrimas de ángel..
ni la alegría de la arena del desierto
al llegar la lluvia que tanto ha esperado…
solo quiero sentir la piadosa ternura de tus manos
tus labios y los míos decir dos palabras que nos renacerán como flor de invierno…
para no ver caer las gotas de rocío que quiebran el silencio del alba...
no querré ver el naciente rayo de luz salvadora de la madrugada
ni veré inmolarse el día cuando se cubra de su áurea mortaja al atardecer...
no miraré el histriónico y alegre vuelo de las golondrinas
que danzan con el esplendente sol de Enero...
no me detendré para ver la prisa loca de los ríos
que corren ciegos a su cita de muerte con el mar...
solo quiero ver la luz de amor del marrón de tus ojos...
silenciaré mis oídos para no oír el vuelo de las mariposas en primavera
no escuchare el canto desesperado de las aves cuando agoniza la tarde...
ya no me impactará escuchar la súplica de las orgullosas olas al amor de la playa...
no querré oír el eterno canto de las cascadas pregonando su viaje sin retorno ...
solo quiero escuchar que me amas...
Apagaré mis sentidos para no estremecerme
cuando mis manos toquen el terciopelo de las flores
ni la fría suavidad del blanco pedernal...
me prohibiré sentir la pena de los árboles del otoño
cuando dejan caer sus hojas como lágrimas de ángel..
ni la alegría de la arena del desierto
al llegar la lluvia que tanto ha esperado…
solo quiero sentir la piadosa ternura de tus manos
tus labios y los míos decir dos palabras que nos renacerán como flor de invierno…
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