Aferrado al mágico abrazo,
en un mundo sin red caigo,
mi piel tensa tu amor perfuma.
Soy olvido entre cielos invertidos,
eternos tus sueños quedan,
templando el deseo, buscando el roció,
sabor cálido, de mi sentido perdido.
Tus olas curvan el mar,
al navegar de mis manos,
una y otra vez, sin barreras,
en tus puertos desciendo,
donde los sonidos ahogados,
se acercan a gritar.