Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Ocultan o apadrinan la colisión del fuego destilado,
cayendo por ubicuos y unánimes embudos invisibles,
o cegados,
movidos por la inopia,
donde las grietas proliferan
tan homogéneamente,
que solo queda luz, humana, con recuerdos
basados en el tiempo,
solo tiempo.
Nada para las formas materiales.
Y me pregunto: ¿Quién puede concebir un mundo sin espejos?
Resulta que la guerra de lo superficial, no tiene fin.
Y que el cristal del mundo, de las aguas,
cobra más soledad,
en simetría, sólo con su aura.
cayendo por ubicuos y unánimes embudos invisibles,
o cegados,
movidos por la inopia,
donde las grietas proliferan
tan homogéneamente,
que solo queda luz, humana, con recuerdos
basados en el tiempo,
solo tiempo.
Nada para las formas materiales.
Y me pregunto: ¿Quién puede concebir un mundo sin espejos?
Resulta que la guerra de lo superficial, no tiene fin.
Y que el cristal del mundo, de las aguas,
cobra más soledad,
en simetría, sólo con su aura.