IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Percepciones indefinidas,
se mece la codicia del tiempo,
como péndulo,
como cadáver abstracto,
visiones que son paisajes futuros,
la desgracia
se fermenta en la podredumbre,
brotan nuevas úlceras
en la piel de una tierra hastiada,
inundaciones de dolores que ascienden,
cielos ofuscados,
por un clamor inimaginable,
lluvia de estrellas,
la noche tiende a impactar con los sueños,
y se mezcla toda percepción,
en los laureles de la realidad,
encuentran las heridas,
nuevas carencias de punzante recuerdo,
cuerdos se definen los dioses,
que aún no han presenciado
sus temores más temidos,
buscan nuevas alturas,
las aves que pueden ascender,
buscan alas los que no pueden volar,
buscan sueños,
los que viven esclavizados por la culpa,
siembran dolores,
los que tienden a dudar del futuro,
sangran con la incertidumbre,
los que han perdido toda cordura,
todo pudor,
se confunde al bendecido,
entre semblantes de mitómana cordura,
se percibe al cielo enloquecer,
entre espacios inmensos,
y horizontes inacabables,
se avista como el mar se hunde,
ahí,
donde los cielos caen,
se siente como el cielo se rompe,
ahí,
donde ningún corazón late.
se mece la codicia del tiempo,
como péndulo,
como cadáver abstracto,
visiones que son paisajes futuros,
la desgracia
se fermenta en la podredumbre,
brotan nuevas úlceras
en la piel de una tierra hastiada,
inundaciones de dolores que ascienden,
cielos ofuscados,
por un clamor inimaginable,
lluvia de estrellas,
la noche tiende a impactar con los sueños,
y se mezcla toda percepción,
en los laureles de la realidad,
encuentran las heridas,
nuevas carencias de punzante recuerdo,
cuerdos se definen los dioses,
que aún no han presenciado
sus temores más temidos,
buscan nuevas alturas,
las aves que pueden ascender,
buscan alas los que no pueden volar,
buscan sueños,
los que viven esclavizados por la culpa,
siembran dolores,
los que tienden a dudar del futuro,
sangran con la incertidumbre,
los que han perdido toda cordura,
todo pudor,
se confunde al bendecido,
entre semblantes de mitómana cordura,
se percibe al cielo enloquecer,
entre espacios inmensos,
y horizontes inacabables,
se avista como el mar se hunde,
ahí,
donde los cielos caen,
se siente como el cielo se rompe,
ahí,
donde ningún corazón late.