IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Reventarnos a todos,
explosiones, desde suelos ascendidos,
como diluvio de sangre encendida,
el odio es el único estadío
que nos da fuerzas frente a la injusticia,
y los que no lo empuñen,
morirán de impotencia,
la soberbia genera intolerancia,
todo país es culpable de todo conflicto,
las divisiones distancian,
y el odio nunca perdona,
perdonaremos al viento,
cuando su paso nos devele alguna salida,
cuando la huida sea mente,
y el cuerpo, eterno,
y los días, infinito retorno,
jugaremos con la daga,
aún cuando nuestras voces nos advierten,
cuando la luna se caiga de tristeza,
comprenderemos la necesidad del sol,
de alumbrar a una palidez muerta,
aún así,
contemplamos a los días dejar de ser,
no abrimos nuestra mente,
no criticamos la malicia,
no rechazamos la enfermedad,
no destruimos esta distopía,
no accionamos un último disparo,
a nuestra necia austeridad,
la necesidad, extenuada engendra,
monstruos de una visceralidad horrorosa,
las peores sombras caminan
entre seres desafortunados,
para diferenciar personas viles,
hace falta que alguien dé el ejemplo,
vivimos entre malicia,
y nadie desea ser justo ni honesto,
creemos en lo divino,
creemos en la humanidad,
difamamos al herido,
condenamos al inocente,
nunca observaremos de frente
al artífice de nuestros males,
somos culpables de todo desastre,
porque vanagloriamos
lo que en verdad somos todos,
imperfección asesina.
explosiones, desde suelos ascendidos,
como diluvio de sangre encendida,
el odio es el único estadío
que nos da fuerzas frente a la injusticia,
y los que no lo empuñen,
morirán de impotencia,
la soberbia genera intolerancia,
todo país es culpable de todo conflicto,
las divisiones distancian,
y el odio nunca perdona,
perdonaremos al viento,
cuando su paso nos devele alguna salida,
cuando la huida sea mente,
y el cuerpo, eterno,
y los días, infinito retorno,
jugaremos con la daga,
aún cuando nuestras voces nos advierten,
cuando la luna se caiga de tristeza,
comprenderemos la necesidad del sol,
de alumbrar a una palidez muerta,
aún así,
contemplamos a los días dejar de ser,
no abrimos nuestra mente,
no criticamos la malicia,
no rechazamos la enfermedad,
no destruimos esta distopía,
no accionamos un último disparo,
a nuestra necia austeridad,
la necesidad, extenuada engendra,
monstruos de una visceralidad horrorosa,
las peores sombras caminan
entre seres desafortunados,
para diferenciar personas viles,
hace falta que alguien dé el ejemplo,
vivimos entre malicia,
y nadie desea ser justo ni honesto,
creemos en lo divino,
creemos en la humanidad,
difamamos al herido,
condenamos al inocente,
nunca observaremos de frente
al artífice de nuestros males,
somos culpables de todo desastre,
porque vanagloriamos
lo que en verdad somos todos,
imperfección asesina.