IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Creemos sintiendo,
sentimos creyendo observar
con nuestras carcasas evolutivas,
como la luz
se nos proyecta en el paisaje,
si el tiempo se pudiera percibir
prolongadamente más lento,
esa sería una nueva manera
de experimentar nuestra inmortalidad,
anclamos aquella superioridad,
a razonamientos que no cuestionan
ni nuestros suelos, ni nuestra moral,
nos sentimos útiles
para vivir desechando sueños,
en un mundo
donde el trabajo es supervivencia,
el "progreso" y la "felicidad"
son fantasías opcionales,
no hay peor ilusión,
que la que nos hace aceptar
las mentiras de otros
por sobre nuestras dudas racionales,
las preguntas son llaves
para los sentidos más profundos,
conociéndonos en demasía,
se forjan visiones destructivas,
percepciones
que vislumbran sueños oscuros,
y pesadillas inamovibles,
solo si uno conoce sus miedos,
apartados de raíces falentes,
si uno conoce su insignificancia,
nunca podría identificarse con un dios,
mucho menos
con la "racionalidad emocional"
de una doctrina que nos usa
como herramientas de la ignorancia,
que peligroso sería el mundo
si uno no dice lo que piensa,
que patético sería
el que cree obrar mintiendo,
el silencio retenido
es la mayor enfermedad,
propagamos la avaricia,
como las guerras propagan los falsos valores,
mostramos sabiduría,
en un mundo que no entiende su sufrimiento,
admiramos como la locura se retuerce,
en la desfigurada cordura de la humanidad.
sentimos creyendo observar
con nuestras carcasas evolutivas,
como la luz
se nos proyecta en el paisaje,
si el tiempo se pudiera percibir
prolongadamente más lento,
esa sería una nueva manera
de experimentar nuestra inmortalidad,
anclamos aquella superioridad,
a razonamientos que no cuestionan
ni nuestros suelos, ni nuestra moral,
nos sentimos útiles
para vivir desechando sueños,
en un mundo
donde el trabajo es supervivencia,
el "progreso" y la "felicidad"
son fantasías opcionales,
no hay peor ilusión,
que la que nos hace aceptar
las mentiras de otros
por sobre nuestras dudas racionales,
las preguntas son llaves
para los sentidos más profundos,
conociéndonos en demasía,
se forjan visiones destructivas,
percepciones
que vislumbran sueños oscuros,
y pesadillas inamovibles,
solo si uno conoce sus miedos,
apartados de raíces falentes,
si uno conoce su insignificancia,
nunca podría identificarse con un dios,
mucho menos
con la "racionalidad emocional"
de una doctrina que nos usa
como herramientas de la ignorancia,
que peligroso sería el mundo
si uno no dice lo que piensa,
que patético sería
el que cree obrar mintiendo,
el silencio retenido
es la mayor enfermedad,
propagamos la avaricia,
como las guerras propagan los falsos valores,
mostramos sabiduría,
en un mundo que no entiende su sufrimiento,
admiramos como la locura se retuerce,
en la desfigurada cordura de la humanidad.