IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Error engendrado,
por nuestro cuerpo, huésped,
de una enfermedad trascendental,
así como la vida tiende a autosustentarse,
la muerte busca
la destrucción de todo,
hasta de ella misma,
simulan nuestros dolores,
infiernos de mente muerta,
y cielos de cuerpo sedado,
nadie anhela desangrarse
entre una tierra que nos escupe,
para diluirnos junto al sol,
edades de ceniza y olvido,
la certeza última,
es nuestro abandono,
que como el de todos,
es ley inevitable,
engendran seres tan sucios
como sus progenitores,
la vida es mentira
que vomita nuevas mentiras,
la muerte es única certeza
que lo engulle todo,
prefiero una vida atada a los placeres,
aún efímeros, aún inciertos,
pero peor es tratar
de convencernos "inocentes",
la austeridad frente a la dicha
es la peor enfermedad,
certeza al fin,
de que nada existe salvo yo,
último deseo, borrarme completamente,
pero siempre una parte de mi esencia
se separa para sobrevivir,
estamos programados
para retorcernos sin motivo,
y aún cuando parezca
que no haya posibilidad,
la posibilidad en un tiempo infinito
es completa,
mientras más el tiempo exista,
menos las certezas
de un presente moribundo
podrán matar completamente al futuro,
por eso abogo por la inexistencia,
porque sin percepción
no hay impotencia.
por nuestro cuerpo, huésped,
de una enfermedad trascendental,
así como la vida tiende a autosustentarse,
la muerte busca
la destrucción de todo,
hasta de ella misma,
simulan nuestros dolores,
infiernos de mente muerta,
y cielos de cuerpo sedado,
nadie anhela desangrarse
entre una tierra que nos escupe,
para diluirnos junto al sol,
edades de ceniza y olvido,
la certeza última,
es nuestro abandono,
que como el de todos,
es ley inevitable,
engendran seres tan sucios
como sus progenitores,
la vida es mentira
que vomita nuevas mentiras,
la muerte es única certeza
que lo engulle todo,
prefiero una vida atada a los placeres,
aún efímeros, aún inciertos,
pero peor es tratar
de convencernos "inocentes",
la austeridad frente a la dicha
es la peor enfermedad,
certeza al fin,
de que nada existe salvo yo,
último deseo, borrarme completamente,
pero siempre una parte de mi esencia
se separa para sobrevivir,
estamos programados
para retorcernos sin motivo,
y aún cuando parezca
que no haya posibilidad,
la posibilidad en un tiempo infinito
es completa,
mientras más el tiempo exista,
menos las certezas
de un presente moribundo
podrán matar completamente al futuro,
por eso abogo por la inexistencia,
porque sin percepción
no hay impotencia.