IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Similitudes de tristezas,
marcan un sendero
hacia el compartido arrepentimiento,
traen a otra vida al mundo,
a un mundo que no promete bienestar,
ni se encuentra en él,
suerte de esencias únicas,
circunstancias conforman
elecciones obligadas,
declive y degradación,
son los cimientos de la realidad,
asumimos la muerte,
pero aún la vida le miente por dolor,
y este dolor
domina la negrura
que contiene a sus estrellas,
estrellas condenadas a apagarse,
entre un frío solitario,
que induce a anhelar todo vacío,
universo inmolado,
su materia se deshacerá,
buscando en su locura,
una perfección inentendible,
así como la fragilidad de la delicadeza,
siembran ardores
las fortunas de tenues corazones,
la belleza
nos hace separarnos de nosotros mismos,
para entregarnos a una devoción egoísta,
aún así,
la demencia que exige esta condición,
refleja una apatía hacia la imperfección,
no se aprende del horror,
y se tiende a repetirlo,
el humor sirve para ridiculizar el equilibrio,
nunca genera paz
en un ambiente de payasos,
mucho menos
la lucidez de la cordura,
nunca sembrará suelos soñados,
si no se imagina con el corazón.
marcan un sendero
hacia el compartido arrepentimiento,
traen a otra vida al mundo,
a un mundo que no promete bienestar,
ni se encuentra en él,
suerte de esencias únicas,
circunstancias conforman
elecciones obligadas,
declive y degradación,
son los cimientos de la realidad,
asumimos la muerte,
pero aún la vida le miente por dolor,
y este dolor
domina la negrura
que contiene a sus estrellas,
estrellas condenadas a apagarse,
entre un frío solitario,
que induce a anhelar todo vacío,
universo inmolado,
su materia se deshacerá,
buscando en su locura,
una perfección inentendible,
así como la fragilidad de la delicadeza,
siembran ardores
las fortunas de tenues corazones,
la belleza
nos hace separarnos de nosotros mismos,
para entregarnos a una devoción egoísta,
aún así,
la demencia que exige esta condición,
refleja una apatía hacia la imperfección,
no se aprende del horror,
y se tiende a repetirlo,
el humor sirve para ridiculizar el equilibrio,
nunca genera paz
en un ambiente de payasos,
mucho menos
la lucidez de la cordura,
nunca sembrará suelos soñados,
si no se imagina con el corazón.