IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Mentes trascendentes,
no desean ser encapsuladas,
mucho menos ser materia,
la agonía del ser
radica en su innegable impotencia,
el arte visceral del universo,
es para su creador, simpleza y efimeridad,
y aún así,
para nosotros
es lo único que podemos conocer,
espacios indetenibles,
se expanden hasta su entumecimiento,
realidades frías e inertes,
solo aceptan el vacío
porque no pueden rehusarse,
aún en el ojo de algún observador,
la tristeza late,
por contemplar
a un todo reducido a un olvido efímero,
aún así, los milagros se gestan,
siempre hacia realidades más pequeñas,
creadores
de realidades inmensas y exóticas,
no podemos imaginar
la rareza de la grandeza del exterior,
perspectivas
que contienen incontables microversos,
quizás nunca podremos imaginar
el inicio
de todos los racimos de la existencia,
percepciones,
tiempo coloso fuera de cualquier universo,
quizás su inmensidad lo englobe todo,
y se pueda alcanzar la eternidad,
quizás los límites
en un tiempo infinito
no se entiendan imposibles,
quizás
la certeza de que somos,
fluirá,
efectivamente,
buscando un nuevo huésped
en la incertidumbre del misterio.
no desean ser encapsuladas,
mucho menos ser materia,
la agonía del ser
radica en su innegable impotencia,
el arte visceral del universo,
es para su creador, simpleza y efimeridad,
y aún así,
para nosotros
es lo único que podemos conocer,
espacios indetenibles,
se expanden hasta su entumecimiento,
realidades frías e inertes,
solo aceptan el vacío
porque no pueden rehusarse,
aún en el ojo de algún observador,
la tristeza late,
por contemplar
a un todo reducido a un olvido efímero,
aún así, los milagros se gestan,
siempre hacia realidades más pequeñas,
creadores
de realidades inmensas y exóticas,
no podemos imaginar
la rareza de la grandeza del exterior,
perspectivas
que contienen incontables microversos,
quizás nunca podremos imaginar
el inicio
de todos los racimos de la existencia,
percepciones,
tiempo coloso fuera de cualquier universo,
quizás su inmensidad lo englobe todo,
y se pueda alcanzar la eternidad,
quizás los límites
en un tiempo infinito
no se entiendan imposibles,
quizás
la certeza de que somos,
fluirá,
efectivamente,
buscando un nuevo huésped
en la incertidumbre del misterio.
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