IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Ver a los ojos,
escuchar, sentir,
amar al que va a partir,
como todos,
como uno mismo,
descienden las nubes,
ceden sus tristezas a suelos rotos,
sedan los vientos, los muertos gritan,
reclamando que nadie los recuerde,
dibujan los días,
cimientos de un último intento,
tejen las olas,
de horas milenarias,
de tiempos que anhelan infinito,
silban las ruinas,
cuando ya no pueden gritar,
lloran las cimas,
cuando se desploman sin alma,
con un vacío que acompaña,
con un sentir que ahoga,
nos persiguen, indoloras,
temen los días,
en la noche toda trivialidad es eterna,
entre momentos intensos,
los sueños pierden toda percepción,
por sus propios tiempos,
sinuosa se eleva,
una muerte compañera,
una vida que acorrala,
una suerte pasajera,
que con saña nos devora,
es la dueña de esta era,
la consciencia condiciona,
y se pierde toda huida,
más por no saber como caminarla,
como concretar su despropósito,
y se pierden días grises,
mejor que mentir felices,
es sembrar verdades,
mejor que sentir dolores,
es ponerle fin al amor,
es conocerlo, aborrecerlo y juzgarlo,
hasta que caiga su querer,
porque todo deber esta maldito,
no hay codicia que apacigüe
el ardor en estas flamas,
de carbón que será infierno,
de cuerpo qué será polvo,
de tiempo que fue tiempo.
escuchar, sentir,
amar al que va a partir,
como todos,
como uno mismo,
descienden las nubes,
ceden sus tristezas a suelos rotos,
sedan los vientos, los muertos gritan,
reclamando que nadie los recuerde,
dibujan los días,
cimientos de un último intento,
tejen las olas,
de horas milenarias,
de tiempos que anhelan infinito,
silban las ruinas,
cuando ya no pueden gritar,
lloran las cimas,
cuando se desploman sin alma,
con un vacío que acompaña,
con un sentir que ahoga,
nos persiguen, indoloras,
temen los días,
en la noche toda trivialidad es eterna,
entre momentos intensos,
los sueños pierden toda percepción,
por sus propios tiempos,
sinuosa se eleva,
una muerte compañera,
una vida que acorrala,
una suerte pasajera,
que con saña nos devora,
es la dueña de esta era,
la consciencia condiciona,
y se pierde toda huida,
más por no saber como caminarla,
como concretar su despropósito,
y se pierden días grises,
mejor que mentir felices,
es sembrar verdades,
mejor que sentir dolores,
es ponerle fin al amor,
es conocerlo, aborrecerlo y juzgarlo,
hasta que caiga su querer,
porque todo deber esta maldito,
no hay codicia que apacigüe
el ardor en estas flamas,
de carbón que será infierno,
de cuerpo qué será polvo,
de tiempo que fue tiempo.