Por sobre mi espalda cantan pajaros de la ciudad,
anunciando de la mejor manera la virginidad de la mañana,
y su esencia intenta entrar por mi ventana,
para envolverme de frescura como ligeras sabanas,
me recuerda lo bello de la expresión del alba,
me recuerda lo mucho que deseo mi cama, mi almohada,
mis ojos pensantes ya no piensan mas,
mis oídos reflexionan la magna melodía de aquel cantar,
mi cuerpo nuevamente necesita descansar,
hermosa mañana de nueva esperanza y calma soledad,
añoran la templanza ante tanta ambiguedad,
persistente mano que no se cansa de explicar.
anunciando de la mejor manera la virginidad de la mañana,
y su esencia intenta entrar por mi ventana,
para envolverme de frescura como ligeras sabanas,
me recuerda lo bello de la expresión del alba,
me recuerda lo mucho que deseo mi cama, mi almohada,
mis ojos pensantes ya no piensan mas,
mis oídos reflexionan la magna melodía de aquel cantar,
mi cuerpo nuevamente necesita descansar,
hermosa mañana de nueva esperanza y calma soledad,
añoran la templanza ante tanta ambiguedad,
persistente mano que no se cansa de explicar.