Seguiré mi reflexión con un soneto
que reniega de la clásica estructura,
lo que mucho dificulta la escritura
de un poema convertido en un aprieto.
Si a la rima se la trata con respeto,
en la métrica aparece la locura:
prescindir del hemistiquio es la tortura
que supone desprendernos del secreto.
El rapsoda se conduce tremoroso,
con un folio macilento y ya marchito,
y el aspecto de un poeta rencoroso.
Implacable mensajero del maldito,
el juglar -en erupción y silencioso-
aniquila sin piedad el infinito.
..--..
VicenteMoret
que reniega de la clásica estructura,
lo que mucho dificulta la escritura
de un poema convertido en un aprieto.
Si a la rima se la trata con respeto,
en la métrica aparece la locura:
prescindir del hemistiquio es la tortura
que supone desprendernos del secreto.
El rapsoda se conduce tremoroso,
con un folio macilento y ya marchito,
y el aspecto de un poeta rencoroso.
Implacable mensajero del maldito,
el juglar -en erupción y silencioso-
aniquila sin piedad el infinito.
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VicenteMoret