Tsuki_Ookami
Poeta recién llegado
Reflexiones sobre nosotros...
Recuerdo que una vez soñé
que a tu lado me encontraba
y al despertar de aquel sueño
vi que tú no estabas,
y entre lágrimas de desconsuelo
sentí que todavía te amaba,
pero que tu ausencia eterna
en el alma me pesaba,
como una terrible tormenta
la alegría me robaba.
Mas ahora tengo los recuerdos
de tus suaves, dulces palabras,
de tus ojos como el cielo inmensos
mientras atento me mirabas,
la imagen aún en mi mente
de tu sonrisa cuando te hablaba,
y la huella invisible en mi piel
de tus dedos cuando me acariciabas.
Y es que ya ha pasado algún tiempo
desde aquella época extraña
que recuerdo como en sueños
ya en horas de madrugada.
Aquellos primeros días
de vida nuestra acristalada,
tan bello y a la vez tan frágil
como una tierna rosa
que quizás será cortada.
¡Qué raro parece todo!
¡Qué nunca está el mar en calma!
al sentir que no puedo tocarte
ni mirarte siquiera a la cara,
al pensar si ha sido Dios o el destino
quien nos ha jugado una mala pasada.
quien se ha atrevido a separar en dos
este par de pedazos de alma.
Recuerdo que una vez soñé
que a tu lado me encontraba
y al despertar de aquel sueño
vi que tú no estabas,
y entre lágrimas de desconsuelo
sentí que todavía te amaba,
pero que tu ausencia eterna
en el alma me pesaba,
como una terrible tormenta
la alegría me robaba.
Mas ahora tengo los recuerdos
de tus suaves, dulces palabras,
de tus ojos como el cielo inmensos
mientras atento me mirabas,
la imagen aún en mi mente
de tu sonrisa cuando te hablaba,
y la huella invisible en mi piel
de tus dedos cuando me acariciabas.
Y es que ya ha pasado algún tiempo
desde aquella época extraña
que recuerdo como en sueños
ya en horas de madrugada.
Aquellos primeros días
de vida nuestra acristalada,
tan bello y a la vez tan frágil
como una tierna rosa
que quizás será cortada.
¡Qué raro parece todo!
¡Qué nunca está el mar en calma!
al sentir que no puedo tocarte
ni mirarte siquiera a la cara,
al pensar si ha sido Dios o el destino
quien nos ha jugado una mala pasada.
quien se ha atrevido a separar en dos
este par de pedazos de alma.