Que férreo eres resistes callado, que fuerte firme y desolado. Que destino te otorgaste sediento de ballatas incesantes.
Un camino que se expande de tropiezos un rumbo interminable alucinante.
Imposible evadirte pero puede sentirte describirte aludirte.
Lanzas y espadas no te sirvieron no ultiman almas no ultiman miedos.
Incontables emociones embriagan tu aura, incontables emociones de hierro de acero.
Última edición: