Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Regada la tierra que nos trae su aroma
mi Alma tranquila la agradece su prosa,
que surca los rizos del aire y asoma
entre los verdes caminos que versa.
Tranquila la tarde después de los rayos
descansa del ruido del trueno,
dormito entre lilas que armonizan
las suaves cadencias y rimas.
Chal de tules acogen los gajos
de un pequeño relente ameno,
donde yo me refugio que es amante
de mis pensamientos fugados...
Los pajarillos beben de los charcos
una paloma se da un buen baño,
mi sonrisa nace en suave remanso
donde la esencia del Ozono, deja su paso.
Rosario de Cuenca Esteban