Viento de américa
Poeta adicto al portal
Puntuales como la mañana
arriban tus dedos a mi espalda;
trazan grafías extrañas,
de esas que enchinan la piel
-los amorosos las llaman caricias-;
colman, con creces, promesas
nunca pronunciadas, pero
irremisiblemente cumplidas.
Puntuales como las Monarcas
llegan tus miradas a mis ojos;
con sus aleteos llenan de suspiros,
de un lado a otro, este pecho asmático.
Puntuales como las olas del mar
tus labios echan anclas en mi boca;
borran con su humedad besos antiguos
y colman de peces coloridos mis ansias de ti.
Puntual como la noche
tu cuerpo tibio se embroca,
desesperado, en el mío
y la noche se atora en ese segundo
en que mi boca sella tu grito.
arriban tus dedos a mi espalda;
trazan grafías extrañas,
de esas que enchinan la piel
-los amorosos las llaman caricias-;
colman, con creces, promesas
nunca pronunciadas, pero
irremisiblemente cumplidas.
Puntuales como las Monarcas
llegan tus miradas a mis ojos;
con sus aleteos llenan de suspiros,
de un lado a otro, este pecho asmático.
Puntuales como las olas del mar
tus labios echan anclas en mi boca;
borran con su humedad besos antiguos
y colman de peces coloridos mis ansias de ti.
Puntual como la noche
tu cuerpo tibio se embroca,
desesperado, en el mío
y la noche se atora en ese segundo
en que mi boca sella tu grito.