tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Registro de los segundos a un paso de la inmediatez que nítida sale de cuadro, su costado abstracto despejará los aparentes colapsos, supurando con agónica pasión.
Cada segundo de vida, cada paso fuera de esta atmosfera mortífera, jugará implacable con sutil impulsividad, estableciendo el tiempo vivido por la sombra de la razón oculta entre tormentas. Tormentas fabricadas por mi mismo.
Desconsuelo fugaz.
Las pestañas del alma vuelven a sonreír sin motivo, con el condimento explosivo de algunas pocas piezas olvidadas por díscolas, con el devenir en las profundidades de la negra brisa, corriendo hacia la luz.
Sujeto la vida por un segundo, y exploro en la cercanía de la espera.
Un tenue de destiño, que impávido implora por vivir otro segundo, que no es un solo segundo, sino que, podría ser eternamente un segundo mas.
Cada segundo de vida, cada paso fuera de esta atmosfera mortífera, jugará implacable con sutil impulsividad, estableciendo el tiempo vivido por la sombra de la razón oculta entre tormentas. Tormentas fabricadas por mi mismo.
Desconsuelo fugaz.
Las pestañas del alma vuelven a sonreír sin motivo, con el condimento explosivo de algunas pocas piezas olvidadas por díscolas, con el devenir en las profundidades de la negra brisa, corriendo hacia la luz.
Sujeto la vida por un segundo, y exploro en la cercanía de la espera.
Un tenue de destiño, que impávido implora por vivir otro segundo, que no es un solo segundo, sino que, podría ser eternamente un segundo mas.