D.L.Zapata
Poeta recién llegado
¡Regocijo triste de mi corazón herido!
No quise volver a caer en tus brazos,
pero heme aquí postrado ante ti.
Son tus labios, tu cabello, tu tonta sonrisa
las que me hacen amarte tanto.
Me heriste, me heriste como nadie lo ha hecho,
con la frialdad de las mujeres que no han amado.
Te quise, te quise como a nadie he querido,
con ese amor que solo yo he dado.
Ahora, Maldita sea, me pregunto ¿por qué?
¿Por qué te amé tanto mujer?, si en tu corazón hay un vacío,
Lo intenté llenar con mi amor,
pero he ahí el problema, ¡No estaba vacío!
Te quiero aún, te quiero tanto que muero,
que siento que si me besas me muero,
que si rozas ligeramente mi piel muero,
pero, morir prefiero, antes que volver a caer en ti.
No quise volver a caer en tus brazos,
pero heme aquí postrado ante ti.
Son tus labios, tu cabello, tu tonta sonrisa
las que me hacen amarte tanto.
Me heriste, me heriste como nadie lo ha hecho,
con la frialdad de las mujeres que no han amado.
Te quise, te quise como a nadie he querido,
con ese amor que solo yo he dado.
Ahora, Maldita sea, me pregunto ¿por qué?
¿Por qué te amé tanto mujer?, si en tu corazón hay un vacío,
Lo intenté llenar con mi amor,
pero he ahí el problema, ¡No estaba vacío!
Te quiero aún, te quiero tanto que muero,
que siento que si me besas me muero,
que si rozas ligeramente mi piel muero,
pero, morir prefiero, antes que volver a caer en ti.
Última edición: